El calor y la sequía trastocan la temporada de setas

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Encontrar setas no es tarea fácil, pero este otoño habrá que remover más entre la hojarasca. Las previsiones de los expertos no son nada halagüeñas. Los motivos: demasiado calor y poca lluvia. Las consecuencias: la producción podría ser la mitad que en un año normal. “Ahora mismo deberíamos estar recogiendo unos 30 kilos de setas por hectárea, pero estamos en menos de 10. Y según las previsiones meteorológicas, no se va a revertir la situación, así que la temporada parece que no será nada buena”, analiza Juan Martínez de Aragón, investigador especializado en recursos micológicos del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña. Según sus cálculos, si en una temporada normal se recojen unos 60 kilos por hectárea, este año se rondarán los 30.

El micólogo Enric Gràcia recuerda que la calidad de la temporada de setas viene determinada por dos factores: la temperatura y la lluvia. “Cuando la temperatura de la tierra está por encima de los ocho grados, la seta no fructifica y actualmente el suelo está muy caliente porque no ha llovido”, abunda este experto. Y sobre la lluvia, Gràcia recuerda que las setas son un 82% agua, así que las precipitaciones son necesarias. “Pero llevamos la mitad de la lluvia de una temporada normal”, añade. En el mes septiembre llovió, y las setas aparecieron en algunos bosques. “Pero las lluvias tendrían que haber continuado. Ahora vas al bosque y está seco”, añade Martínez de Aragón.

Aunque durante las próximas semanas llegaran lluvias abundantes, Gràcia asegura que las setas que saldrían serían las de final de temporada (fredolics(negrillas), trompetas, camagrocs…), “puesto que ya no hay tiempo para que salgan las setas que necesitan mucha vitalidad y energía acumulada, como por ejemplo los apreciados ceps (boletos)”. Pero no en todas las zonas de Cataluña las previsiones son tan negativas. Según este micólogo, en las zonas de baja montaña y el litoral (Maresme y Empordà) ha llovido más y se espera que la producción llegue al 85%.

¿Pero hay setas ahora? Sí. Según Gràcia, en la Garrotxa las hay, así como en cotas medias del Montseny, el Berguedà y el Solsonès. Pero las setas no crecen en cualquier lugar. Hay varios factores que determinan el tipo de seta que crece: por un lado, el tipo de suelo. “El ou de reig (huevo de rey) y el cep aparecen en suelos silíceos, mientras que la llenega (higróforo) es de terrenos calcáreos”, ejemplifica Gràcia. También el tipo de bosque: por ejemplo, los rovellons(níscalos) solo crecen en pinares. Y la edad de los árboles: “El cep sólo crece en pinares adultos, con más de 15 años”.

La meteorología no solo está afectando la actual temporada. Según los expertos, el calentamiento global está retrasando entre dos y tres semanas la aparición de setas. Pero una de las mayores amenazas para los hongos, coinciden los expertos, es la masificación de los bosques. “Lo peor que puede pasar es que la tierra se compacte por las pisadas de la gente, porque esto limita la llegada de oxígeno y afecta el crecimiento de la seta”, indica Martínez de Aragón. Lo que no afecta, en cambio, es cómo se corta la seta. “No hay ningún estudio que diga si es mejor cortar o arrancar la seta. Depende de la seta. El níscalo es mejor cortarlo porque la base tiene mucha tierra, pero el cep hay que cogerlo entero porque el pie es muy sabroso”, añade. Y un consejo clave de los expertos: si se duda del tipo de seta recolectada, mejor tirarla.

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