La demanda para la recogida de setas se dispara en Hinojos

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La Lactarius Deliciosus (níscalo) o es una de las setas no cultivadas más comercializadas y recolectadas en España. Su exquisito sabor hace que la demanda de ciudadanos que se echan a los bosques se incremente año tras año para degustar uno de los grandes manjares de nuestra cocina. Ello lo confirma el hecho de que en el primer día de plazo abierto por el Ayuntamiento de Hinojos para la recolección de setas se concediesen las 20 licencias disponibles para el año en curso, teniendo que denegar otras veintes que se inscribieron el mismo día.

Tal como destacan desde el Ayuntamiento, el níscalo es una especie propia del municipio “cien por cien natural y ecológico” que nace al abrigo de la enorme masa de pinos piñoneros de Hinojos. Gracias a la regulación de cortas anuales y los trabajos silvícolas que se desarrollan por parte de las distintas administraciones se favorece el nacimiento del hongo en cuanto las generosas lluvias otoñales hacen acto de presencia.

Sin embargo, esta riqueza micológica que brindan los bosques de Hinojos generó un efecto llamada por parte del público foráneo y cuadrillas de trabajadores que arramblaba con todas las setas y, lo peor de todo, haciendo uso de rastrillos y otros instrumentos metálicos que dañaron el manto protector del suelo. La consecuencia más directa de esta praxis fue la pérdida del sustrato esencial para la supervivencia del hongo, lo que genera la infertilidad para el siguiente ciclo.

El otro problema que generan el uso de manos poco adiestradas o incívicas es el uso de bolsas de plástico para la recolección en detrimento de la cesta de mimbre. La utilización de este recipiente ancestral permite al fruto que, a través de sus esporas, se diseminen las semillas y crezcan nuevas setas.

Esta concatenación de factores llevó aparejado un declive de la producción que obligó al Ayuntamiento a mover ficha y regular la recogida y limitar a veinte ciudadanos el número de licencias “forasteras” que deseen recoger el níscalo, mientras que los ciudadanos de Hinojos no tienen que sacarse licencia alguna. La única limitación viene determinada por el hecho de que no pueden comercializar con ellas, de modo que sólo pueden recolectarse para el consumo propio.

Además y al objeto de mimar el bosque todos los aficionados a la micología han de ir provistos de cestas de mimbre o cuerdas para favorecer que las esperas caigan de nuevo sobre el terreno, garantizando así la reproducción del Lactarius Deliciosus la próxima temporada.

La normativa establece que la Policía Local vigilará las zonas boscosas hasta el 31 de diciembre en el que finaliza la recolección. Quienes incumplan las normas se exponen sanciones que oscilan entre los 100 a los 150 euros.

Esta especie de hongo característica de Hinojos proliferan en otoño y principios de invierno, brotando al pie de pinares, gregariamente o en grupos. Suelen ser muy abundantes en años hídricos bastantes generosos. No obstante, de confirmarse los peores presagios a nivel fluvial este año se prevé una baja producción de setas si las lluvias no hacen acto de presencia en breve y con generosidad. Ya el año pasado la temporada de setas en los montes andaluces se retrasó en varias semanas por la falta de precipitaciones que ralentizaron las condiciones óptimas de hábitat de estos hongos. La diversidad de especies fue especialmente escasa y el número de ejemplares más bajo del habitual.

A nivel micológico la mayor riqueza en Huelva la encontramos en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, donde al abrigo de castaños, encinas, nogales, madroños y alcornoques brotan más de 600 variedades de hongos repartidos por los senderos que atraviesan los 28 municipios de la comarca.

Fuente: HuelvaInformación.es

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