Soria, referente mundial en el impacto del cambio climático en las setas

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Este instituto, con el que la Junta de Castilla y León comenzó a colaborar en 2011, ha llegado a esta conclusión después de diecisiete años de analizar los datos semanales sobre la producción y diversidad de setas en la red de parcelas de investigación micológica existente en esta masa forestal enclavada en la provincia de Soria, junto al pantano de la Cuerda del Pozo, en la reserva regional de caza de Urbión.

Más de ochocientos árboles y 43.000 registros de hongos procedentes de Pinar Grande, cerca del pantano de La Cuerda del Pozo, están siendo analizados en el instituto suizo, tratando de investigar los efectos del cambio global sobre la producción de madera y setas.

Los investigadores del Instituto Federal de Investigación Forestal de Suiza y Cesefor, entidad dependiente de la Junta de Castilla y León, están analizando en Zúrich los datos tomados en las parcelas micológicas de investigación de Pinar Grande y aunque todavía es pronto para obtener conclusiones, “todo apunta a un retraso de las campañas y una tendencia negativa en las producciones cuyas consecuencias se están evaluando”, según ha subrayado hoy Fernando Martínez-Peña, director científico del programa de Micología Forestal y Truficultura de Castilla y León.

Recientes investigaciones han constatado ya cambios, como consecuencia del cambio climático global, en la fenología de la fructificación de los hongos con posibles consecuencias sobre el funcionamiento del ecosistema.

En estos países (Austria, Noruega, Suiza y Reino Unido), se ha observado que las campañas otoñales están retrasando su inicio y pero también su finalización, ha señalado.

El equipo de investigadores tiene previsto trasladarse este otoño desde Suiza a otra zona, la de Pinares Llanos de Almazán, para continuar con sus estudios cuyos resultados se espera sean de gran interés para la gestión forestal.

Los hongos de nuestros montes son los principales agentes implicados en los procesos de descomposición de la materia orgánica, así como en la captación de agua y nutrientes por parte de árboles y arbustos.

La mayor parte de hongos de interés socieconómico como los boletus, los níscalos o las trufas dependen simbióticamente de dichos árboles y arbustos, favoreciendo su crecimiento y protegiéndolos contra los patógenos del suelo.

Fuente: EFEVerde

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