Si hay un útil indispensable para todo aficionado a la micología, esa es la Cesta para transportar las setas silvestres recolectadas. Algunas comunidades autonómas han incluido en sus legislaciones locales la expresa obligatoriedad de llevar cesta para poder realizar una práctica recolectora en regla.

Todo setero experimentado sabe que transportar las setas en otro tipo de medios, como cubos o bolsas de plástico no son nada recomendables por diversos motivos. Uno, el más esgrimido por los aficionados, es la necesidad de llevar un medio para transportar las setas que permita la aireación y dispersión de las esporas.

Una falta de aireación junto con un exceso de compactación durante el transporte, además de volver inservibles algunas setas, pueden producir podredumbres que mermen la calidad de nuestra recolecta, incluso pueden suponer un riesgo para nuestra salud por la presencia de patógenos.

Así que, la mejor forma de transportar nuestras setas recolectadas es hacerlo mediante una cesta que se ajuste a nuestras peculiares necesidades. Por ello debemos tener en cuenta diversos aspectos antes de declinarnos por un tipo de cesta, de material de elaboración o de tamaño concreto.

El tipo de cesta depende de nuestro gusto peculiar, podemos hallarlas con forma esférica, cuadradas u ovaladas, al tiempo que estas pueden o no llevar tapas que permitan un transporte más seguro ante caidas y vuelcos de la cesta, al tiempo de resultar mucho más discretas ante la mirada de curiosos.

El tamaño puede variar considerablemente, y a la hora de escoger hay que tener en cuenta el tipo de seta que vamos a recolectar. Claro está que si se trata de setas grandes como los boletus necesitaremos unas cestas de gran porte, eso sí, tener en cuenta que luego cuando se llegan pueden pesar fácilmente entre 6-10 kilos, que hay que transportar por el monte.

El material de fabricación ya es algo que influye menos y salvo si lo miramos desde un punto de vista ecológica en el que deberíamos escoger aquél material más cercano a nosotros, no hay más motivos a la hora de decantarse por cualquier de ellos. Podemos encontrar cestas fabricadas con mimbre, el más utilizado, pero también con castaño, caña e incluso de tela.

Ahora que ya sabes que tipo de cesta necesitas sólo tienes que pasarte por nuestra tienda on-line (https://tienda.cestaysetas.com) y escoger la que más se ajuste a tus necesidades personales y recolectoras. ¡Suerte esta campaña de setas!

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