En más de una ocasión en la que nos hemos hallado en el bosque, algún recolector con pocos o ningún conocimiento micológico se nos ha acercado para ver si podíamos indicarle si las setas que llevaba “se podían comer o no”.

Lo malo no es la pregunta si se puede comer o no, sino que casi siempre suelen llevar la cesta llena de setas con ningún valor gastronómico y en algunos casos incluso con tóxicos ejemplares que pueden suponerles un episodio de toxicidad si llegaran a ingerirlas.

En Cesta y Setas siempre abogamos por el sentido común, en el monte hay cientos y cientos de especies fúngicas, no podemos ir recolectando todo aquellos ejemplares que nos encontramos sin tener noción alguna de micología. Si no sabes de setas no vayas sólo al monte a recolectar, es una premisa que deberíamos tener como norma inquebrantable.

Información y formación

Antes de ir al monte a recolectar especies fúngicas silvestres debemos tener un mínimo de conocimientos que sólo se pueden adquirir a través de una correcta información y formación que podemos tener a nuestra disposición con tan sólo un poco de voluntad.

Las sociedades micológicas están para ayudar, además de para la investigación micológica, y son muchas de ellas las que celebran talleres de clasificación así como los lunes micológicos, donde cualquier persona, sea socia o no, puede llevar los ejemplares recolectados con el fin de poder clasificarlos para futuras salidas o por aumentar el conocimiento de otras especies.

También hay infinidad de libros y blogs informativos de carácter micológico, donde puedes recurrir para aumentar tu saber en torno al mundo de los hongos. No hay excusas para salir al monte sin información, la única causa de esto se llama “Imprudencia” y no debes dejar que sea la que te guíe en tus salidas al monte a menos que quieras  terminar en las urgencias de un hospital con un cuadro de intoxicación por ingesta de hongos venenosos.

Otro caso más de inconsciencia recolectora

Y como no podía falta a la cita anual, este año ya ha habido otros casos de intoxicación por ingesta de setas, como informó la Dirección General de Salud Pública, quién alertó del brote de intoxicación alimentaria por ingesta de setas en Huesca sufrido por 3 personas.

Al parecer uno de los intoxicados había recolectado los hongos (posiblemente de la tóxica especie Paxillus involutus) pensando que se trataba de la sabrosa especie revollón (Lactarius deliciosus). A las 3 horas tras el consumo comenzaron los síntomas de la intoxicación mediante vómitos y diarreas, que a pesar de ser leves requirieron de asistencia sanitaria.

Justo la semana anterior a este caso ya se había producido otro episodio de intoxicación en la comarca oscense de Ribagorza, en este caso fueron 4 las personas afectadas por haber ingerido setas venenosas.

Paxillus involutus, Foto: GranadaNatural

La prevención es el mejor aliado

Desgraciadamente todos los años tenemos que hacernos eco de estos episodios de intoxicación, que a pesar de la tremenda información existente y de los muchos consejos dados, a día de hoy muchas personas debido a su inconsciencia y temeridad siguen sufriendo intoxicaciones con setas y hongos silvestres.

No nos cansaremos de aconsejar la prevención como la mejor herramienta, todo aquello que no se al 100% la especie que es, se debe dejar en el monte o a lo sumo tomar un ejemplar con pie incluido (no cortar) y llevarlo a la Sociedad Micológica más cercana para que nos ayuden en su clasificación. ¡Nunca ingerir una seta que desconozcamos!

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