La Sierra de Espadán se encuentra situado en las últimas estribaciones del Sistema Ibérico, concretamente en el sur de la provincia de Castellón, constituyendo el Parque Natural de la Sierra de Espadán (DECRETO 161/1998), con una extensión de 31180 Ha, que constituye el segundo espacio protegido más extenso de la Comunidad Valenciana. El suelo predominante es una alternancia de materiales de naturaleza ácida como las areniscas triásicas y materiales de naturaleza básica como las calizas dolomíticas jurásicas y las margas yesíferas. Su altitud oscila entre los 1106 m. del pico de la Rápita y los 200 m aproximados en las cotas más bajas en algunos valles.

Presenta un clima mediterráneo con una marcada sequía estival, con precipitaciones relativamente elevadas (450 – 600  mm anuales), temperaturas templadas y alta humedad relativa debido a la influencia marítima. En ocasiones durante el verano, se producen precipitaciones torrenciales debidas fundamentalmente al fenómeno de la gota fría que pueden adelantar la temporada de setas otoñal. Todo esto supone un buen destino para disfrutar de paseos seteros por los bellos paisajes y relieves abruptos de esta sierra alternados con la visita a algunos elementos arqueológicos y culturales de gran interés, como las ruinas del Castillo de Almonacid, la torre del Homenaje de Eslida o la nevera de Algimia.

¿Cuáles son los principales hábitats de la Sierra de Espadán?

Bosques mediterráneos:

Los bosques mediterráneos son los ecosistemas más representativos de la Sierra de Espadán, donde destacan fundamentalmente por su extensión y su buen estado de conservación los alcornocales asentados fundamentalmente sobre sustratos ácidos, aprovechados por las poblaciones rurales para la obtención de su preciado corcho. Los alcornocales pueden estar acompañados de algunos castaños, encinas y algunos robles melojos así como repoblaciones de pinos rodenos y pinos carrascos . Como sustrato arbustivo destacan el aladierno, el brezo blanco, la cornicabra, el cantueso, el durillo, la estepa blanca, el helecho, el lentisco, el madroño, el palmito, la olivilla, el oxicedro, el rusco, el tomillo y el torvisco (MÁS, 2012).

En cambio en suelos básicos, destaca la presencia de encinares, generalmente acompañados por coscojas y robles quejigos, que presentan como sustrato arbustivo el bayón, el brezo blanco, la cornicabra, la esparraguera, el espino albar, la hiedra, el lentisco, la olivilla, el palmito, la retama loca, el romero, el tomillo y el torvisco. En ocasiones estos bosques mediterráneos son sustituidos por cultivos mediterráneos de algarrobos, cerezos, almendros y olivos.

Alcornocal en la Sierra de Espadán. Crédito Jorge Juan Martín.
Alcornocal en la Sierra de Espadán. Crédito Jorge Juan Martín.

De forma testimonial pueden aparecer alguna especie relicta de carácter eurosiberiano como el acebo, el avellano o el tejo (AGUILELLA & col., 2010)

Bosques de ribera

Los bosques de ribera se encuentran fundamentalmente en la cuenca de dos ríos que son el río Palancia y el río Mijares, caracterizados frecuentemente por un comportamiento hidrológico de ramblas. Destacan fundamentalmente los bosques de álamos, fresnos, olmos y sauces acompañados por la adelfa, el almez, el cerezo de Santa Lucía, el clématide, el espino albar, el rosal silvestre, las zarzas, con presencia de numerosos juncos y cañas.

Praderas y pastizales

Las praderas y pastizales son formaciones herbáceas ricas en plantas leguminosas y gramíneas. Destacan fundamentalmente los fenalares, los herbazales nitrófilos, los lastonares, los pastizales anuales, los juncales mediterráneos y los vallicares.

¿Cuales son las principales setas comestibles y tóxicas que se pueden encontrar en la Sierra de Espadán?

La Sierra de Espadán es una zona muy rica en especies fúngicas termófilas dada su climatología, gran diversidad de suelos y su gran amplitud altitudinal. Desde el punto de vista comestible destacan las grandes explosiones de especies termófilas generalmente a finales de verano y principios de otoño,  muy codiciadas por los aficionados como el hongo negro (Boletus aereus) y el huevo de rey (Amanita caesarea). También son frecuentes durante la época otoñal, los champiñones (Agaricus campestris, A. essettei), los rebozuelos (Cantharellus cibarius, C. pallens), la seta de chopo (Ciclocybe aegerita), los níscalos (Lactarius deliciosus, L. sanguifluus), el níscalo arrugado (Lactifluus rugatus), los parasoles (Macrolepiota excoriata, M. mastoidea, M. procera), los pebrazos (Russula chloroides, R. delica), la llanega (Hygrophorus latitabundus), el pie azul (Lepista nuda), los pies de perdiz (Chroogomphus fulmineus, C. mediterraneus), el pollo de monte (Laetiporus sulphureus) y algunas rusulas (Russula aurea, R. cyanoxantha y R. virescens). Durante el invierno destaca la presencia de la oreja de judas (Auricularia auricula-judae), la trompeta de los muertos (Craterellus cornucopiodes), la angula de monte (Craterellus lutescens) y la lengua de vaca blanca (Hydnum albidum). Y en primavera destacan la presencia de unas especies comestibles previo tratamiento como las colmenillas (Morchella dunensis, M. esculenta y M. importuna).

Boletus aereus. Crédito Javier Marcos.
Boletus aereus. Crédito Javier Marcos.

De especies tóxicas destacan los champiñones amarilleantes (Agaricus moelleri, A. xanthodermus), la matamoscas (Amanita muscaria), la amanita pantera (Amanita pantherina), la cicuta verde (Amanita phalloides), la falsa harinera (Amanita próxima), la pérfida (Entoloma sinuatum), la seta rebordeada (Galerina marginata), la seta de la risa (Gymnopilus junonius), la seta fasciculada (Hypholoma fasciculare), las lepiotas mortales (Lepiota brunneoincarnata, L. subincarnata), la seta de olivo (Omphalotus olearius), la seta enrollada (Paxillus involutus) y varios boletos de poros rojos (Imperator luteocupreus, Rubroboletus lupinus, R. rhodoxanthus, R. satanas, Suillellus luridus, S. mendax) por lo que hay que extremar precauciones.

¿Cuales son las principales setas amenazadas que se pueden encontrar en la Sierra de Espadán?

En la Sierra de Espadán se han encontrado algunas especies que se encuentran catalogadas en la Propuesta de Lista Roja de hongos a proteger en la Península Ibérica (ADESPER, 2008) y en la Iniciativa de la Lista Roja Global de Hongos (en fase de creación) (IUCN, 2019) como Aureoboletus gentilis, Boletopsis grisea, Butyriboletus fetchnerii, Cyanoboletus pulverulentus y Rubroboletus rhodoxanthus

Aunque no aparecen en las listas rojas se deben proteger algunas especies termófilas presentes en la Sierra de Espadán pero bastante raras en la Península, como Amanita lactea, Alessioporus ichnusanus, Exsudoporus permagnificus, Helvella pithyophila, Lactarius pseudoscrobiculatus, Peziza proteana f. sparassoides, Pulchroboletus roseoalbidus, Pycnoporellus fulgens, Rheubarbariboletus persicolor, Xerocomellus poederi, Xerocomellus redeuilhii, Xerocomus chrysonemus y Volvariella bombycina a pesar de que se encuentran algunas de ellas en plena expansión debido al calentamiento global.

Amanita lactea. Crédito Javier Marcos.
Amanita lactea. Crédito Javier Marcos.

¿Qué tipo de regulación hay en la Sierra de Espadán?

Los montes de utilidad pública de los municipios del Parque Natural de la Sierra de Espadán se encuentran regulados por una regulación regional, que permite solo la recolecta de 4 Kg de setas por persona y día en los parques naturales, por encima se considera un aprovechamiento forestal y se requiere una autorización especial (ORDEN de 11 de septiembre de 1998). En las zonas de reserva del parque natural está prohibida la recolección (DECRETO 59/2015). En cambio en zonas colindantes fuera del Parque Natural el límite de recolección es de 6 Kg por persona y día (ORDEN de 11 de septiembre de 1998).

Laetiporus sulphureus. Crédito Javier Marcos.
Laetiporus sulphureus. Crédito Javier Marcos.

Agradecimientos

A todos los miembros de la Asociación Micológica de Castellón (ASMICAS) por su apuesta por la divulgación micológica y la conservación de los recursos naturales y fúngicos de la provincia de Castellón, en especial a Jorge Juan Martín y Cándido Sos por su colaboración en este artículo.

Bibliografía

Libros:

ADESPER (2008). Lista Roja de Hongos a proteger de la Península Ibérica. Gráficas Alce S. L. Arcipreste de Hita, León. 16 pp.

AGUILELLA, A.; S. FOS & E. LAGUNA (2010). Catálogo Valenciano de Especies de Flora Amenazadas. Colección Biodiversidad, 18. Conselleria de Medi Ambient, Aigua, Urbanisme i Habitatge, Generalitat Valenciana. Valencia. 364 pp.

Normativas:

ORDEN de 11 de septiembre de 1998, de la Conselleria de Medio Ambiente, por la que se regula la recolección de la trufa en el territorio de la Comunidad Valenciana (DOGV núm. 3345 de 06.10.1998)

DECRETO 161/1998, de 29 de septiembre, del Gobierno Valenciano, por el que se declara Parque Natural a la Sierra de Espadán (DOGV nº 3347, 08.10.1998).

DECRETO 59/2005, de 11 de marzo, del Consell de la Generalitat, por el que se aprueba el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de la Sierra de Espadán.

(DOGV núm. 4969 de 18.03.2005).

Páginas web:

IUCN (2019). The Fungal Global Red List Iniciative (en fase de creación). Disponible en: http://iucn.ekoo.se/iucn/species_list/#tab-species-list-thumbs-assessment-published Consultado: 1/10/2019.

Trabajo final de carrera:

MÁS, P. (2012). Estudio comparativo de las poblaciones de Cheilanthes hispanica Mett. y Cheilanthes tinaei Tod. en el P. N. de la Serrà d’Espadà (Castellón). Licenciado en Ciencias Ambientales. Escuela Politécnica Superior de Gandía. Universidad Politécnica de Valencia. 163 pp.

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