Si hay un útil indispensable para todo aficionado a la micología, esa es la Cesta para transportar las setas silvestres recolectadas.
Algunas comunidades autónomas han incluido en sus legislaciones locales la expresa obligatoriedad de llevar cesta para poder realizar una práctica recolectora en regla. Todo setero experimentado sabe que transportar las setas en otro tipo de medios, como cubos o bolsas de plástico no son nada recomendables por diversos motivos.
¿Porqué debemos usar una cesta para transportar las setas?
Uno, el más esgrimido por los aficionados, la necesidad de llevar un medio para transportar las setas que permita la aireación y dispersión de las esporas. Una falta de aireación junto con un exceso de compactación durante el transporte, además de volver inservibles algunas setas, pueden producir podredumbres que mermen la calidad de nuestra recolecta, incluso pueden suponer un riesgo para nuestra salud por la presencia de patógenos.
Así que, la mejor forma de transportar nuestras setas recolectadas es hacerlo mediante una cesta que se ajuste a nuestras peculiares necesidades. Por ello debemos tener en cuenta diversos aspectos antes de declinarnos por un tipo de cesta para setas, de material de elaboración o de tamaño concreto.

¿Qué tipos de cestas existen en el mercado?
El tipo de cesta depende de nuestro gusto peculiar, podemos hallarlas con forma esférica, cuadradas u ovaladas, al tiempo que estas pueden o no llevar tapas que permitan un transporte más seguro ante caídas y vuelcos de la cesta, además de resultar mucho más discretas ante la mirada de los curiosos que pasen a nuestro lado.

¿Qué cesta para setas es la que más nos conviene?
El tamaño puede variar considerablemente, y a la hora de escoger hay que tener en cuenta el tipo de seta que vamos a recolectar. Las setas pequeñas como las Gulas de monte debemos transportarlas en cestas pequeñas o de lo contrario, el excesivo peso de unas setas sobre otras provocará que las situadas en el culo de la cesta queden aplastadas.
Claro está que si se trata de setas grandes como los boletus necesitaremos unas cestas de gran porte, eso sí, tener en cuenta que luego cuando se llenan pueden pesar fácilmente entre 6-10 kilos, algunas incluso más. Kilos que luego vamos a tener que transportar cargándolas por el monte, que no es como volver a casa cargados con la compra del super.

¿Con qué material están fabricadas las cestas para setas?
El material de fabricación ya es algo que influye menos y, salvo si lo miramos desde un punto de vista ecológico en el que deberíamos escoger aquél material más cercano a nosotros, no hay más motivos a la hora de decantarse por cualquiera de ellos.
Podemos encontrar cestas fabricadas con mimbre, que es el material más utilizado en la fabricación de cestas, pero también las podemos encontrar fabricadas en castaño, en caña e incluso de tela. Ahora, siempre exigir que el mimbre sea nacional, ya que el mimbre que se produce en nuestro país es de elevada resistencia y larga durabilidad. Durante todos estos años de afición hemos visto cestas que se rompen en un solo uso, prácticamente. Así que busca siempre la calidad de los materiales con los que se ha fabricado la cesta.

Las cestas plegables
Una buena opción para llevar siempre en el coche, ya que de paso nos puede servir para hacer la compra y no tener que recurrir a las bolsas de plástico, son las cestas de tela plegables. No nos ocupan mucho espacio en el maletero, y además nos permite tener siempre a mano una cesta, ya que nunca se sabe dónde y cuándo vamos a toparnos con un buen manojo de setas.

Así que ya sabes, si estás pensando en comprar una cesta nueva o reponer la vieja y rota, solo tienes que buscar la que más se ajuste a tus necesidades en la tienda on-line de cesta y setas.




