XII Congreso Latinoamericano de Micologia – Quito 2026: “Cuando la micología latinoamericana se encuentra en la Mitad del Mundo”

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    Del 1 al 4 de septiembre, Quito se convertirá en uno de los grandes puntos de encuentro para quienes estudian, aman y viven el fascinante universo de los hongos.

    El XII Congreso Latinoamericano de Micología invita a mirar hacia América Latina, pero también a preparar la maleta, las botas y, cómo no, la cámara de fotos.

    Hay viajes que se hacen siguiendo una carretera, otros persiguiendo un paisaje y algunos, quizá los más especiales, siguiendo el rastro de una pasión.

    A finales de este verano, ese rastro conduce hasta Quito -Ecuador-, una ciudad levantada entre volcanes, a más de 2.800 metros de altitud, donde durante unos días la ciencia y los hongos hablarán un idioma común. Del 1 al 4 de septiembre de 2026, la capital ecuatoriana acogerá el XII Congreso Latinoamericano de Micología (XII CLAM 2026), uno de los grandes encuentros de referencia para la comunidad micológica del continente.

    Pero para quienes sentimos que la micología es algo más que una disciplina científica, un congreso como este representa también otra cosa: una oportunidad para descubrir nuevos bosques, conocer otras formas de entender la relación entre las personas y los hongos y acercarnos a uno de los territorios con mayor biodiversidad del planeta.

    Porque viajar a un congreso de micología puede ser también viajar para buscar hongos.

    Un continente unido por el micelio

    La micología latinoamericana vive un momento de enorme interés y crecimiento. Desde los bosques tropicales hasta los páramos andinos, desde la Amazonía hasta los bosques templados del sur del continente, América Latina alberga una diversidad fúngica todavía inmensa por conocer.

    El XII Congreso Latinoamericano de Micología nace precisamente como un espacio de encuentro entre investigadores, docentes, estudiantes, profesionales y aficionados vinculados al estudio de los hongos. Conferencias, simposios, presentaciones científicas y talleres especializados formarán parte de una cita concebida para compartir conocimiento, crear redes y reflexionar sobre los desafíos presentes y futuros de la micología.

    Y eso es algo que desde Cesta y Setas celebramos especialmente. Porque la ciencia necesita investigadores, pero también necesita divulgación. Necesita personas capaces de trasladar el conocimiento desde los laboratorios y las universidades hasta los bosques, las escuelas, las cocinas y la sociedad.

    Al fin y al cabo, conocer los hongos es también aprender a mirar de otra manera el mundo que nos rodea.

    Quito, la ciudad que acogerá al mundo de los hongos

    La sede principal de las jornadas académicas será la Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador, que acogerá las conferencias, simposios, talleres y diferentes actividades científicas del encuentro. La Biblioteca Nacional Eugenio Espejo participará también como espacio complementario para actividades previas e inscripciones.

    El calendario comienza, además, unos días antes. Entre el 28 y el 30 de agosto están previstas actividades de precongreso, mientras que el 31 de agosto estará dedicado a las acreditaciones e iniciativas previas al inicio oficial de las jornadas. El congreso se desarrollará entre el martes 1 y el viernes 4 de septiembre, fecha en la que tendrá lugar la clausura.

    A falta de que la organización publique el programa horario definitivo y la relación completa de ponentes, el formato ya permite anticipar algo importante: durante esos días Quito reunirá distintas generaciones y disciplinas alrededor de un mismo reino.

    Desde la taxonomía hasta la ecología, desde la conservación hasta las aplicaciones de los hongos, la cita promete ser una magnífica fotografía del presente -y probablemente también del futuro- de la micología latinoamericana.

    Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador (Foto: https://www.uasb.edu.ec/)

    Ciencia, fotografía, arte… y una fiesta con sombrero

    Pero no todo será ciencia en las aulas. El XII CLAM ha querido abrir sus puertas a otras maneras de acercarse al mundo fúngico. Entre las actividades y convocatorias previstas se encuentran una exposición de arte micológico, concursos relacionados con la fotografía y la comunicación científica y propuestas que demuestran que los hongos pueden ser también inspiración artística y cultural.

    Y, porque la comunidad micológica también sabe celebrar sus encuentros, el jueves 3 de septiembre está prevista la Fiesta Honguito, una actividad social para compartir comida, música y conversación después de la jornada académica. La propuesta incluye incluso un concurso de disfraces micológicos. Porque, seamos sinceros, después de hablar durante todo el día de esporas, hifas, ascas o basidios, no parece mala idea terminar la jornada convertido en Amanita, Morchella o, quién sabe, en un micelio gigante.

    Esa mezcla entre conocimiento, creatividad y convivencia es precisamente una de las cosas más interesantes de los grandes encuentros micológicos: detrás de cada ponencia hay personas y detrás de cada especie hay historias que compartir.

    Foto:https://www.facebook.com/photo/?fbid=122185502402894688&set=pcb.122185502444894688

    ¿Dónde alojarse si viajamos al congreso?

    Para el visitante que llega por primera vez a Quito, lo más recomendable es buscar alojamiento con una buena conexión hacia la zona de la Universidad Andina Simón Bolívar y aprovechar la estancia para conocer la ciudad.

    Quito ofrece opciones para todos los estilos de viaje: desde hoteles de categoría internacional hasta pequeños alojamientos urbanos y establecimientos con más personalidad. Barrios como La Floresta, La Mariscal o las zonas próximas al centro moderno pueden ser buenas bases para combinar la asistencia al congreso con restaurantes, cultura y paseos por la ciudad.

    Eso sí, conviene recordar que Quito es una ciudad extensa, situada a gran altitud y con una orografía muy particular. En una ciudad de estas características, alojarse cerca de las actividades principales puede ahorrar bastante tiempo y energía.

    Nuestro consejo de viajero es sencillo: no llenar demasiado la agenda. Un congreso ya ofrece suficientes conversaciones, ideas y estímulos como para necesitar después un rato tranquilo para pasear y dejar que todo lo aprendido encuentre su propio lugar.

    Quito también se mira con ojos micológicos

    Para un amante de los hongos, viajar a Ecuador supone entrar en un territorio de una riqueza natural extraordinaria. Quito es una gran ciudad, sí, pero basta alejarse de sus calles para encontrarse con páramos, bosques andinos y, especialmente hacia el noroccidente, algunos de los ecosistemas de bosque nublado más fascinantes del país.

    La Reserva de Maquipucuna, situada en el noroccidente de Quito, es uno de esos lugares que invitan a caminar despacio. Bosques húmedos, árboles cubiertos de musgo, una vegetación exuberante y una atmósfera donde la humedad parece formar parte del paisaje hacen de este entorno una magnífica experiencia natural. La propia promoción turística de Quito destaca incluso la presencia de setas bioluminiscentes entre los atractivos de sus senderos.

    También las rutas hacia Nono y el bosque nublado del entorno de Yanacocha permiten descubrir otro Quito, mucho más verde y silencioso, donde la naturaleza comienza prácticamente al otro lado de la ciudad.

    Y aquí conviene hacer una advertencia importante para cualquier aficionado que viaje con la cesta -aunque en este caso quizá sea mejor llevar la cámara-: observar no es recolectar. En ecosistemas desconocidos, y especialmente en un país con una diversidad fúngica tan extraordinaria, la prudencia y el respeto deben ser siempre nuestros mejores compañeros de viaje.

    Fotografiar, documentar, aprender de los especialistas locales y disfrutar del bosque es, probablemente, la mejor forma de acercarse a un mundo fúngico que todavía guarda innumerables secretos.

    Reserva de Maquipucuna (Foto: https://www.maquipucuna.org/?lang=es)

    Más allá del congreso: una ciudad para quedarse unos días

    Sería una pena viajar hasta Quito y limitar la experiencia al recinto del congreso.

    El Centro Histórico, uno de los grandes referentes culturales de la ciudad; el Teleférico y las vistas de las montañas que rodean la capital; la experiencia de visitar la Mitad del Mundo o las escapadas hacia los paisajes andinos forman parte de una ciudad que combina historia, altura y naturaleza. La propia organización del congreso propone Quito y su entorno como puerta de entrada para descubrir las distintas regiones naturales de Ecuador.

    Y para quien disponga de algunos días más, Ecuador ofrece una posibilidad difícil de encontrar en otros países, imposible no enamorarse de su amplia diversidad: recorrer en relativamente poco espacio geográfico paisajes andinos, bosques nublados, selva amazónica y costa tropical.

    Un auténtico océano de ecosistemas… un auténtico mar de hongos.

    Phallus indusiatus (Foto: https://www.facebook.com/photo/?fbid=32559976040268659&set=g.578614842616997&locale=es_ES)

    Cuando los micólogos viajan

    Quizá esa sea una de las cosas más bonitas de la micología: que un hongo encontrado bajo un pino en la península Ibérica puede ser el comienzo de una conversación con alguien que estudia especies en los Andes, en la Amazonía o en los bosques australes.

    Los nombres científicos nos ayudan a entendernos, pero son los encuentros los que construyen comunidad.

    El XII Congreso Latinoamericano de Micología de Quito 2026 será, sin duda, un importante espacio para la investigación y el intercambio científico. Pero para muchos de sus asistentes será también algo más difícil de medir: el recuerdo de una conversación, una nueva amistad, un paisaje entre nubes o una especie desconocida descubierta durante un paseo.

    Desde Cesta y Setas estaremos atentos a todo lo que ocurra en esta cita continental porque creemos que la micología se construye compartiendo conocimiento, pero también compartiendo caminos.

    Y este septiembre, muchos de esos caminos conducirán hasta Quito.

    Hasta la Mitad del Mundo.

    Hasta un lugar donde, durante unos días, América Latina volverá a reunirse alrededor de algo tan pequeño —y tan inmenso— como un hongo.

    Si estás pensando en asistir al XII Congreso Latinoamericano de Micología – Quito 2026

    Fechas del congreso: del 1 al 4 de septiembre de 2026

    Ciudad: Quito, Ecuador

    Sede principal: Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador

    Precongreso: del 28 al 30 de agosto

    Inscripciones presenciales: 31 de agosto

    Fiesta Honguito: 3 de septiembre

    La información oficial, actualizaciones del programa y las actividades del congreso pueden consultarse en la web oficial del XII Congreso Latinoamericano de Micología.

     

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