Los beneficios del Turismo micológico

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    Estudios sobre la migración de especies avícolas hay por doquier, pero ¿hay algún estudio que se ocupe de analizar los aspectos migratorios de los recolectores de setas?

    Si no lo hay, debería haberlo, porque es motivo de estudio la gran hazaña que algunos seteros llevan a cabo para seguir disfrutando de su gran afición que son las setas. Podríamos hablar de tantos beneficios que nos aporta salir a recolectar setas, que solo con los primeros ya se justificaría acometer cientos de kilómetros para llegar a una zona micológica concreta.

    Boletus edulis esperando ser recolectado por el más madrugador del día

    Vacaciones seteras

    Cada vez son más los aficionados a la micología que deciden destinar el tiempo de sus vacaciones para practicar su gran afición. Para la gran mayoría de los mortales puede parecer un disparate, pero no hay mayor alegría que disfrutar sin límites de la intimidad y paz que ofrece el bosque.

    Es algo ya común, que algunos seteros recorran media España desplazándose hasta los más recónditos lugares en busca de su nuevo “cromo” que tachar. La búsqueda de alguna concreta especie, o la necesidad de visitar hábitats únicos que no encuentras cerca de casa, todo vale como escusa cuando se trata de viajar y conocer nuevos lugares y costumbres.

    En Cesta y Setas estamos trabajando de cara al año que viene poder organizar un viaje de una salvaje semana de vacaciones micológicas. ¿Te imaginas?, viajar, setas, gastronomía, parajes naturales, patrimonio arquitectónico, amistad, risas ¡felicidad setera en estado puro!. Os iremos manteniendo informados conforme vayamos avanzando en la planificación de las que esperamos sean las mejores vacaciones seteras de tu vida.

    Cada vez son más las familias que demandan experiencias de turismo micológico

    Turismo micológico, una alternativa de turismo de naturaleza

    Nuestro pasado recolector, junto con el mágico entorno donde se desarrolla la práctica recolectora, son las principales causas del gran aumento de personas que practican el turismo micológico.

    En los últimos años se ha convertido en toda una rama específica dentro del turismo de naturaleza. Visitar los hábitats de nuestro país y aprender las especies fúngicas que habitan en ellos, es una bonita y sana forma de conocer mejor cada rincón de España.

    Nuestro país es tan diverso en climas, hábitats y tipos de suelos, que por mentira que parezca, es uno de los países con mayor riqueza micológica de Europa. Algunas empresas turísticas están comenzando a traer visitantes extranjeros que quieren conocer de primera mano el vasto patrimonio micológico de nuestro país.

    El turismo micológico es una forma saludable de pasar grandes momentos con la familia en la naturaleza

    Turismo micológico como motor de desarrollo rural

    Los entornos y parajes naturales, donde se desarrolla la práctica recolectora de hongos y setas silvestres, suelen radicar en las zonas rurales de nuestro país, por lo que el turismo micológico ayuda a potenciar el desarrollo rural. Este trasiego de personas hacia las zonas rurales está obligando a algunos negocios locales a adecuarse a las peculiares necesidades del turismo micológico.

    Además, el valor añadido del uso gastronómico del recurso micológico es otro gran atractivo para los amantes al buen comer. Cada día son más las empresas conserveras y de procesado y elaboración de preparados a base de setas. La creación de acotados micológicos regulados, que permitan una recolección ordenada y sostenible del recurso micológico, es otro atractivo para los visitantes aficionados a la recolección de setas. Siempre resulta agradable pasear recolectando setas, todo un premio que nos da el bosque por andar y recorrer su espesura.

    Acercar a los visitantes a conocer los productos y artesanía local es potenciar los recursos de las zonas rurales

    Las empresas de Turismo micológico

    Dentro del sector del turismo hay empresas, como Cesta y Setas, que apuestan por una mejor y mayor profesionalización. Para un desarrollo sostenible de la actividad micológica se precisa una adecuada formación y especialización de determinadas ramas relacionadas con esta práctica.

    Hay dos formas de hacer micoturismo, una es hacerlo, como la mayoría de recolectores, de forma personal contratando por “motu propio” con hoteles, restaurantes y guías locales. Otra forma de hacerlo es recurriendo a empresas especializadas en mico-turismo, como es esta casa Cesta y Setas.

    En Cesta y Setas somos los líderes del sector del turismo micológico, siendo los pioneros en este campo, donde nuestra experiencia avala el millar de personas que han apostado por nuestras experiencias, una forma de ver y hacer las cosas bajo el respeto y el amor por la naturaleza.

    Para que el turismo micológico sea de calidad tiene que hacerse bajo una perspectiva donde prime el trato personal y cercano. Se debe limitar la cantidad de visitantes por guía en pro de mejorar la calidad en la docencia y divulgación. Las rutas micológicas han de tener un fin de educación micológico-ambiental, y no de ir a llenar cestas de setas.

    Debes apostar por empresas que no sobrecarguen el trabajo de los guías micológicos, un número aproximado entre 8-12 personas por guía/día es más que apropiado. Los grupos muy numerosos impiden que la información y mensajes lleguen a todos por igual, al tiempo de resultar más fácil la pérdida de algún visitante durante el trayecto. Pero como todo en esta vida, el incremento en la demanda de este tipo de actividades ha conllevado la aparición de empresas y personas piratas. Se trata de actividades que no están dotadas de permisos, seguros reglamentarios y formación adecuada.

    En Cesta y Setas contamos con la formación adecuada para el ejercicio de actividades y experiencias relacionadas con la micología

    Los beneficios para la salud de las rutas micológicas

    El pensar que toda esta ola de turismo micológico responde al simple hecho que nos pone “cachondos” recolectar setas, nos lleva a la pregunta ¿y por qué? ¿Que hay en la recolección de setas que cause estos largos movimientos migratorios del “Homo boletus”? ¿Qué atracción tan fuerte es la que desencadena esta potente adicción, como ”yonkies de las setas”?

    El baño forestal

    Pasear por los bosques produce un notable descenso en los niveles de depresión, ansiedad, confusión, ira o fatiga. Todo ello sin dejar de lado la mejora en la vigorosidad muscular que supone el andar por el monte.

    Caminar por el monte recolectando setas y hongos silvestres es uno de los mayores placeres que reconfortan la salud mental y física.

    Caminar en la inmensidad del bosque es una de las actividades más placenteras que se pueden realizar en la naturaleza

    Sonidos y aromas de la naturaleza

    El suave burbujeo de los arroyos o el sonido del viento al incidir sobre la vegetación pueden ayudar a mejorar el estado de nuestra mente y cuerpo mediante la relajación que producen.

    Caminar por el bosque respirando oxígeno “recién sacado de fábrica” es todo un privilegio para aquellos que solemos visitarlos con la mayor asiduidad posible.

    Las plantas y árboles también liberan sustancias volátiles llamadas fitoncidas forman parte de los aceites esenciales de las plantas y forman parte de su sistema de defensa. Estas sustancias presentan unas marcadas y diversas propiedades curativas: estimulan las células inmunitarias, tan necesario en estos días, reducen el estrés, favorecen el sueño, mejoran el humor y con efectos antifúngicos, antibacterianos y antivíricos.

    Algunas bacterias inocuas como la Mycobacterium vaccae se hallan pululando por el aire, y su respiración produce una activación directa del campo neuronal, al entrar en contacto con las neuronas las activa de tal modo que les hace aumentar la producción de serotonina.

    Las plantas aromáticas despiden aromas volátiles, se podría decir que recibimos una sesión de aromaterapia mientras caminamos por el bosque

    Abrazar árboles

    Abrazar a los árboles puede ayudar a mejorar la salud. La “silvoterapia”, como se llama a esta otra terapia forestal, es una terapia de raíces casi milenarias, ya el mundo celta era sabedor de los beneficios que reportaba su práctica.

    Al tocar un árbol nuestros patrones vibratorios cambian y con ello nuestros comportamientos biológicos, los efectos dependen de cada especie de árbol. Hay claras mejoras en el Trastorno de Hiperactividad por Déficit de Atención (ADHD sus siglas en inglés), también se produce un aumento en la atención y concentración, y además mejora el tiempo de reacción y los estados depresivos.

    Pero no hace falta padecer de patologías severas, un simple dolor de cabeza puede verse aliviado con abrazar al árbol correcto.

    Si ves un ejemplar único, ¡abrázalo y siente su fuerza!

    Efecto Recompensa

    El efecto recompensa, en nuestro caso recolectar hongos, es algo que está más que estudiado en psicología. Es a través de la producción de “dopamina” por la que se produce esa clara excitación cuando encontramos un buen setal que colme nuestra cesta. ¿Quién no ha sentido en el momento de mayor éxtasis recolector que no podía parar de buscar setas? Ahora, ojo, que el estar muy expuesto a niveles altos de dopamina “engancha”. Así que cuidado con las horas de exposición al “éxtasis recolector” no vaya a ser que te tengan que ir a buscar al bosque porque te niegas a regresar a casa .

    La recompensa no podría ser mejor, un excelente y saludable manjar en forma de setas

    Así que ya sabes, apuesta siempre por lo seguro, apuesta por las empresas que trabajan día a día para hacer que tu estancia en el bosque sea más confortable y llena de valores, ¡que no todo es recolectar setas!. Hay que dejar tiempo para conocer esos magníficos pueblos rurales que siembran nuestro territorio.

    Turismo micológico con Cesta y Setas

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