El verano es la estación del año más calurosa en España, incrementándose las temperaturas prácticamente cada año debido al calentamiento global (cambio climático), lo que complica mucho encontrar setas para el consumo, el estudio o la fotografía. Pero a pesar de todo hay zonas bastante privilegiadas donde se pueden encontrar setas durante el verano generalmente en hábitats con elevadas precipitaciones de tormentas estivales de los principales sistemas montañosos de la mitad norte peninsular (Cordillera Cantábrica, Sistema Central, Sistema Ibérico, Pirineos) y en hábitats con elevada humedad sin necesidad de precipitaciones como bosques de ribera, turberas y zonas urbanas.

Consideraciones generales

Las fructificaciones de setas durante el verano se producen generalmente después de las tormentas con precipitaciones superiores a los 30 mm. Si las tormentas van acompañadas de granizo, provocan un shock térmico en el suelo, que activa los micelios, aumentando la probabilidad de fructificación. Pero en el caso de micelios activos el granizo puede paralizar los micelios perjudicando su fructificación.

Las fructificaciones suelen ser muy cortas en el tiempo, debido a las altas temperaturas y la falta de humedad ambiental, si no se vuelve a producir ninguna otra precipitación. Generalmente, duran más en zonas a mayor altura, ya que las temperaturas son inferiores durante el día y la noche que en otras zonas más bajas. En zonas más bajas suelen ser más habituales las fructificaciones a finales de agosto porque se reduce en número de horas de exposición al sol

Se pueden encontrar numerosos ejemplares en condiciones poco óptimas para el consumo o la fotografía, parasitados, cuarteados o incluso deshidratados, por lo que hay que extremar precauciones para evitar confusiones, la ingesta de ejemplares en mal estado o incluso la fotografía de ejemplares poco representativos.

¿Cuáles son los principales hábitats más activos durante el verano? ¿Y sus especies comestibles y tóxicas más frecuentes?

Los principales hábitats más activos durante el verano, se pueden dividir generalmente en dos tipos:

Hábitats dependientes de las precipitaciones

Son ecosistemas que pueden fructificar multitud de setas durante la época estival dependiendo de la cantidad de precipitaciones caidas.

BOSQUES DE FAGÁCEAS

En épocas de calor tras las tormentas los bosques de castaños (Castanea sativa), de hayas (Fagus sylvatica), de robles carballos (Quercus petraea) y de robles melojos (Quercus pyrenaica) son los bosques de fagáceas que mejor guardan la humedad, siendo las zonas más propicias para la fructificación de setas termófilas. En cambio, los bosques de alcornoques (Quercus suber), de encinas (Quercus ilex, Quercus rotundifolia) y de robles quejigos (Quercus broteroi, Quercus canariensis, Quercus faginea) necesitan precipitaciones bastante más elevadas, ya que se encuentran en las zonas más secas y más expuestas al sol.

COMESTIBLES

COMESTIBLES PREVIO TRATAMIENTO

  • Amanita rubescens
  • Neoboletus xanthopus

TÓXICAS

BOSQUES DE PINÁCEAS

Los bosques de pináceas de pinos albares (Pinus sylvestris), pinos negros (Pinus uncinata) y abetos blancos (Abies alba) que se encuentran en alturas por encima de los 1200 metros, guardan bien la humedad porque las temperaturas son más suaves durante el día y las noches más frescas lo que favorece la fructificación de setas termófilas en veranos tras las tormentas.

COMESTIBLES:

COMESTIBLES PREVIO TRATAMIENTO:

  • Amanita rubescens
  • Amanita submembranacea
  • Neoboletus erythropus

TÓXICAS:

  • Amanita muscaria
  • Amanita pantherina
  • Inocybe geophylla
  • Ramaria sanguinea
  • Stropharia auriginosa
  • Tapinella atrotomentosa
Boletus edulis. Crédito Javier Marcos.
Boletus edulis. Crédito Javier Marcos.

PRADERAS

Las praderas son muy agradecidas para la fructificación de especies saprófitas con las precipitaciones estivales. Las más frecuentes son las especies coprófilas que fructifican sobre excrementos de ganado equino, ovino o caballar.

COMESTIBLES:

  • Agaricus arvensis
  • Agaricus campestris
  • Agaricus crocodilinus
  • Agaricus littoralis
  • Macrolepiota procera
  •  Pleurotus eryngii

TÓXICAS:

  • Protostropharia semiglobata
  • Panaeolus papilionaceus
  • Psilocybe coprophila
  • Psilocybe semilanceata

Hábitats con humedad durante todo el año

Son ecosistemas pueden fructificar multitud de setas durante la época estival practicamente en ausencia de precipitaciones, siendo más frecuentes cuando disminuyen las temperaturas nocturnas generalmente a partir del mes de agosto.

BOSQUES DE RIBERA

Los bosques de ribera son bosques con gran diversidad de planifolios que aparecen en las orillas de cursos de agua (arroyos, ríos, lagos, lagunas) generalmente muy alterados por la actividad humana. Destaca la presencia del álamo (Populus sp.), el aliso (Alnus glutinosa), el abedul (Betula sp.), el avellano (Corylus avellana), el fresno (Fraxinus sp.), el olmos (Ulmus sp.) y el sauce (Salix sp.) acompañados por el carrizo (Phragmites australis), la espadaña (Typha latifolia), el helecho común (Pteridium aquilinum), el junco (Scyrpus sp.) y la zarzamora (Rubus sp.), Son ecosistemas muy ricas en especies saprófitas lignícolas que fructifican sobre tocones y restos de madera, algunas de ellas muy perseguidas por los aficionados.

COMESTIBLES:

TÓXICAS:

  • Agaricus moellerii
  • Agaricus xanthodermus
  • Paxillus ammoniavirescens
  • Paxillus olivellus
Leccinum duriusculum. Crédito Javier Marcos.
Leccinum duriusculum. Crédito Javier Marcos.

TURBERAS

Las turberas son humedales que se encuentran sobre suelos encharcados permanentemente de agua durante todo el año, lo que permite la aparición de setas en épocas cálidas y de estrés hídrico (incluso a veces sin necesidad de precipitaciones), algunas de ellas exclusivas de este hábitat que se deben proteger por su rareza.

Las turberas más conocidas son las turberas ácidas que son humedales que se encuentran en zonas montañosas relictos originados por la actividad glaciar de las últimas glaciaciones, que se encuentran asentados sobre sustratos ácidos, recubiertos por numerosos musgos del género Sphagnum y Polytrichum y con una vegetación dominante de pinos albares (Pinus sylvestris), abedules (Betula pendula, Betula pubescens), alisos (Alnus glutinosa), sauces (Salix sp.). Son bastante escasas y localizadas generalmente en los sistemas montañosos de la mitad norte peninsular (Cordillera Cantábrica, Cordillera Prelitoral Catalana, Sistema Central, Sistema Ibérico, Montes de León, Montes vascos y Pirineos), siendo menos frecuentes en la mitad sur, donde aparecen algunas aisladas en Montes del Guadiana, Montes de Toledo y Sierra Morena.

Pero también hay turberas alcalinas que se encuentran asentadas en sustratos básicos, recubiertas por numerosos musgos verdes y rojos, con vegetación dominantes de carices y juncos, originadas de forma topógena cuando el nivel freático se encuentra próximo a la superficie o de forma solígena cuando reciben un aporte de agua continuo de las laderas montañosas del entorno. Son bastante escasas en la Península Ibérica encontrándose en la Cordillera Cantábrica, Pirineos y Sistema Ibérico.

Algunas turberas se encuentran protegidas mediante el convenio internacional de humedales RAMSAR como es el caso de los humedales del macizo de Peñalara en plena Sierra de Guadarrama, los humedales de la Sierra de Urbión o los tremedales de Orihuela en plena Sierra de Albarracín por lo que se debe evitar su entrada, salvo con el permiso científico y/o didáctico correspondiente (MINISTERIO PARA LA RANSICIÓN ECOLÓGICA Y EL RETO DEMOGRÄFICO, 2020). En los demás se debe recomienda evitar la sobrerecolección, el sobrepisoteo, el exceso de toma y extremar las precauciones de no caer al fondo de la turbera.

COMESTIBLES:

TÓXICAS:

  • Amanita muscaria
  • Inocybe lanuginosa
  • Mitrula paludosa
Cantharellus cibarius. Crédito Javier Marcos.
Cantharellus cibarius. Crédito Javier Marcos.

ZONAS URBANAS

Las zonas urbanas tanto parques, jardines o zonas verdes constituyen un buen lugar para la aparición de setas durante el verano debido al mantenimiento de la humedad mediante el riego continuado. Pero se debe evitar la recolección de especies comestibles porque absorben los microelementos y metales pesados presentes en el ambiente, así como las toxinas procedentes de los herbicidas, fungicidas e insecticidas utilizados o incluso de los orines y excrementos de los perros, que provocarían intoxicaciones extrínsecas o incluso daños en nuestro organismo por ingesta sucesivas. En cambio, resultan un lugar interesante para hacer fotografías o realizar estudios micológicos de especies durante la época veraniega.

Bibliografía

Libros:

MARCOS, J. (2019). Guía de mano de Cesta y Setas. Cesta y Setas. 424 pp.

Páginas web:

MINISTERIO PARA LA RANSICIÓN ECOLÓGICA Y EL RETO DEMOGRÄFICO (2020). La lista RMASAR española. Gobierno de España, Disponible en: https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/ecosistemas-y-conectividad/conservacion-de-humedales/ch_hum_ramsar_esp_lista.aspx [Consultado el 27-06-2020]

 

 

 

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